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NIÑOS: Asma Bronquial Infantil

El asma bronquial es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias, caracterizada por una obstrucción reversible del flujo de aire, hiperreactividad bronquial, que causan tos, dificultad respiratoria y sibilancias.

Es la enfermedad crónica con mayor prevalencia en edad pediátrica, 5 a 12% a nivel mundial.

Causa importante de ausentismo escolar.

En Venezuela en 2010 se estimaba una prevalencia de 32% de niños menores de 14 años.

Factores de riesgo

  • Componente hereditario (Padre, Madre, hermanos).
  • Atopia: Rinitis alérgica, dermatitis atópica, alergia alimentarias (leche de vaca), bronquiolitis, humo de tabaco.
  • La lactancia materna durante los primeros 6 meses de vida tiene un factor protector.

Desencadenantes

  • Alérgenos: Polvo, Ácaros, Alimentos, Perfumes, Humo.
  • Infecciones respiratorias virales.
  • Ejercicio físico.

El diagnóstico es principalmente basado en los antecedentes personales y familiares, el cuadro clínico, y la espirometría (estudio indoloro del flujo de aire dentro de los pulmones).

Entre las pruebas complementarias podemos realizar una radiografía de Tórax, Hematología completa, prueba de alérgenos entre otros.

Tratamiento y Prevención

Los medicamentos preventivos de control a largo plazo reducen la inflamación de las vías respiratorias que produce los síntomas que presenta tu hijo. En la mayoría de los casos, estos medicamentos deben administrarse todos los días.

Los tipos de medicamentos de control a largo plazo son:

  • Uso de Inhaladores: Agonistas beta 2 (albuterol, formoterol) Corticoides (Budesonida).
  • Antileucotrienos
  • Antihistamínicos
  • Corticoides sistémicos

Entre las medidas de prevención para evitar futuras crisis asmáticas, podemos encontrar que una de las más notoria e importante es la siguiente:

  • Control de factores ambientales alérgenos: polvo, ácaros, humo, perfumes, alimentos, entre otros.

Aunque el asma sea una enfermedad crónica, no tiene por qué tratarse de un trastorno que debilite de forma progresiva a los niños afectados, porque con las medidas de seguridad necesarias y la medicación correspondiente, los niños asmáticos pueden realizar una vida normal.

Si a tu hijo se le diagnostica asma, es importante que mantenga un control pediátrico regular y permanente ya que el especialista es quien le ayudará a crear un plan de abordaje ante esta enfermedad que podrá ayudarle a usted y a su pequeño, sin olvidar que será una herramienta muy importante para aquellas personas que se encuentra involucradas en el día a día de su hijo, permitiendo así supervisar los síntomas y saber qué hacer si se presenta un ataque de asma.

ARTÍCULO DE SALUD PROPORCIONADO POR:
Dr. Glenner Goatache
Pediatra Puericultor

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BEBE Y MAMA– FAMILIA – MATERNIDAD – MENTE SANA

Crónicas de Sanidad: Día 3 – 3 Juan 1:2 – Oct 14

El siervo del centurión

¡Qué historia más impresionante!

Un centurión romano tenía un siervo leal que estaba muy enfermo y a punto de morir. Probablemente lo había intentado todo porque lo estimaba mucho, pero nada parecía funcionar.

Cierto día oyó, que un tal Jesús de Nazareth estaba muy cerca de la ciudad. Eran muchas las personas que compartían los testimonios de sanidad y milagros realizados por Jesús. Cuando el centurión romano oyó sobre esto, supo con certeza que Jesús era la respuesta a su necesidad. Pero todo inició a partir de esta premisa:

Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo. Lucas 7:3

Tenemos que oír a Jesús a través de su palabra, para tener un encuentro genuino con Él. Tal conocimiento desarrollará una fe activa.

Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo. Romanos 10:17 NVI

El centurión romano puso su completa atención en Él, lo oyó y obtuvo como respuesta inmediata, una acción frente a tan grande revelación: una fe inquebrantable.

Él no se sentía digno de acercarse e incluso, no se tenía por digno de que el Maestro lo visitase. Por ello, cuando Jesús estaba cerca, envió a unos amigos, diciendo:

“Da la palabra y mi siervo sanará. Porque también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace”.

Jesucristo percibió el corazón y la fe de este hombre, se maravilló y dijo:

¡Nunca he hallado tanta fe en todo Israel!

Sin fe es imposible agradar a Dios, pero la fe de este hombre le agradó. Por la palabra de Jesús, el siervo fue sano en aquella misma hora.

«Y al regresar a casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo».

Dios no hace acepción de personas y, aunque el centurión era gentil y no se tenía por digno, su fe era digna de imitar.

Muchas personas en la actualidad, anhelan obtener sanidad sin tener que acercarse al autor de la vida y eso es algo imposible. Jesucristo es el autor y consumador de la fe, es el pionero y perfeccionador de la fe.

Podemos recibir diagnósticos desalentadores, veredictos devastadores, pero una sola palabra del Maestro bastará para obtener un milagro. Jesucristo siempre tiene la última palabra.

¿Le crees a las promesas de Dios?

¿Confías plenamente en Él?

¿Tomas un tiempo a diario, para meditar en sus promesas?

Oración:

Amado Padre celestial, probablemente lo he intentado todo, pero nada parece funcionar.

Alimenta mi fe a través de tu palabra, que ella me desafíe a creer en ti.

Que a través de esas maravillosas páginas, pueda conocer lo profundo de tu amor y los planes asombrosos que tienes para mí.

Creo que una palabra tuya bastará.

Gracias Señor Jesús.

Amén.

¡Mi oración para ti hoy es que puedas desarrollar una fe inquebrantable en su nombre!

Dios te ama profundamente.

Citas Bíblicas para estudiar:

Lucas 7:2-10

3 Juan 1:2

Amén

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MEDITACIÓN DIARIA

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DIRECTORIO MÉDICO – SALUD – BELLEZA – FITNESS – BEBE Y MAMÁ – MENTE SANA

Insuficiencia de Vitamina A y sus consecuencias para la salud

La deficiencia de vitamina A puede acarrear problemas en la salud. Este nutriente se incluye en las vitaminas categorizadas como liposolubles, es decir, que se disuelve en grasa, y se necesita una cantidad mínima de tejido adiposo para poder ser almacenada en el organismo.

En el cuerpo humano desempeña funciones esenciales, ya que interviene en el desarrollo de la vista y asegura su correcta salud. Por otra parte, actúa como antioxidante. Su ingesta habitual reduce el riesgo de desarrollar enfermedades complejas a medio y largo plazo, como detalla un artículo publicado en la revista Nutrients.

La buena noticia es que se trata de un micronutriente bastante habitual en la dieta. Los alimentos de color rojo o anaranjado suelen contenerlo en su composición. Por este motivo, consumir verduras con asiduidad asegura un correcto nivel de esta vitamina en el organismo.

A pesar de todo, pueden darse casos de un déficit de vitamina A. Esto se suele producir en dietas muy bajas en grasa, o en aquellos individuos que no llevan una alimentación variada. ¿Cuáles son las consecuencias?

La deficiencia de vitamina A se vincula con enfermedades neurodegenerativas

La vitamina A desempeña un papel neuroprotector. De este modo, niveles bajos de la misma se han asociado con una mayor prevalencia de patologías asociadas a la tercera edad, como puede ser el alzhéimer.

La deficiencia de este micronutriente se vincula con una mayor producción de beta-amiloides, compuestos relacionados con el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas, tal y como evidencia un artículo publicado en el año 2017.

Las sustancias con carácter antioxidante reducen el riesgo de enfermedades asociadas con el envejecimiento. En este sentido, la vitamina A no iba a ser una excepción.

Problemas en la vista asociados a la deficiencia de vitamina A

Uno de los primeros síntomas que alertan de una carencia de vitamina A es la aparición de problemas de tipo visuales. El más común es conocido como ceguera nocturna y se manifiesta como una dificultad para adaptarse a la oscuridad.

En los casos más agresivos de deficiencia de este micronutriente pueden llegar a desarrollarse lesiones de tipo ocular. No obstante, estos casos son poco frecuentes.

Son más típicas las alteraciones gastrointestinales producidas por la falta de esta vitamina. Así, la diarrea es una manifestación habitual en individuos que padecen este problema dietético.

Este nutriente también incide en la salud pulmonar

Los fumadores o las personas con enfermedades pulmonares de tipo obstructivo son más sensibles a la deficiencia de vitamina A. En este tipo de personas, los bajos niveles de este nutriente pueden conducir a un aumento del riesgo de cáncer.

Por este motivo, se puede llegar a valorar su suplementación en casos concretos. A pesar de todo, como norma general, se aconseja incorporar esta vitamina por medio de una alimentación variada.

Alimentos que contienen vitamina A

La vitamina A actúa como un antioxidante en el organismo. Por lo tanto, combate la aparición de los radicales libres y el daño celular. En consecuencia, su deficiencia puede traer consigo algunos problemas.

Los alimentos de color rojo y anaranjado suelen aportar beta-carotenos y vitamina A. Por este motivo, es beneficioso que aparezcan con regularidad en la dieta.

Además, la leche, la mantequilla y el queso suponen también una fuente de este nutriente. Incluso algunas frutas pigmentadas como el albaricoque o el mango contienen esta vitamina en dosis interesantes.

En realidad, llevando una dieta variada, con abundantes productos del reino vegetal, es poco frecuente presentar una deficiencia de este micronutriente.

Vigilar los niveles de vitamina A para prevenir enfermedades

Mantener en un rango correcto los niveles de vitamina A contribuye a reducir el riesgo de aparición de enfermedades a mediano y largo plazo. Las primeras manifestaciones de este déficit son de tipo gastrointestinal y visual.

No obstante, con el paso del tiempo puede vincularse a alteraciones en la salud neuronal y a un mayor riesgo de cáncer o de enfermedades pulmonares.

En general, no se recomienda la suplementación con este vitamina. En pacientes sanos con una dieta saludable no se ha observado que aporte ningún beneficio. Solo en aquellos sujetos fumadores o con enfermedades de tipo obstructivo en los pulmones puede suponer un tratamiento eficaz.

De todos modos, es aconsejable incluir con frecuencia alimentos rojos del mundo vegetal para minimizar el riesgo de déficit. También los lácteos suponen una fuente de esta vitamina.

Cabe recordar que, por su capacidad antioxidante, esta vitamina ayuda a luchar contra el envejecimiento y el daño celular. Por todos estos motivos, no debería descuidarse su ingesta.

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GUÍA DE VITAMINAS Y MINERALES – NUTRICIÓN – SALUD DE LA AZ

Luces de Navidad: Día 4 – Apocalipsis 15:4 – Dic 16

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Hoy, tómate un tiempo para orar por una persona que sea diferente a ti (de diferente cultura, raza o con creencias diferentes) y pídele a Dios que te dé una manera de compartir la alegría de la Navidad con ellos antes de que termine el año Tal vez no decirles: «Leí esto que me dijo que orara por alguien diferente», pero sí hacerles saber que hoy pensabas en ellos para animarlos en esta temporada. 

En Navidad, ¡todo el mundo parece tener el espíritu navideño! Hay algo mágico en esta época del año, y todo el mundo tiene un estado de ánimo festivo… la mayor parte del tiempo. En el cielo, veremos a las personas de todos los rincones del mundo alabando a Dios con la misma alegría de la Navidad. ¡Vamos a compartir la alegría de la mañana de Navidad con todos los creyentes del pasado, presente y también del futuro!

Citas Bíblicas para estudiar:

Apocalipsis 15:4

Amén

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MEDITACIÓN DIARIA

Él nos entiende: Día 6 – Hebreos 4:15 – Feb 27

Él Nos Entiende: Jesús caminó nuestros caminos.

¿Qué te mantiene despierto por las noches? ¿Qué miedo circula sin cesar por tu cabeza y no te deja dormir? No puedes apagar los sentimientos de pavor. No puedes silenciar los «¿qué tal si?». Quizás tengas el corazón roto por una relación fallida. O quizás lo que te preocupa es una hipoteca. O estás esperando un diagnóstico, o enfrentando una elección imposible. La noche jamás se sintió tan larga u oscura.

¿Has tenido una noche así?, Jesús la tuvo, justo antes de morir.

Imagínalo. Se acerca la medianoche en este huerto desierto donde a Jesús y sus amigos les gustaba pasar el rato. Jesús sabe que le queda poco tiempo; sabe que uno de sus seguidores lo traicionó, les dijo a las autoridades dónde encontrarlo, y ahora Jesús espera a que lleguen los soldados y que comience la locura.

Es esa extraña quietud antes de la tormenta.

Jesús nunca se ha sentido más solo en su vida. Les pide a los demás que se sienten con él, pero ya están dormidos. Así que está solo, con la mente quebrada al pensar en lo que sigue.

Míralo, allí en el suelo, con su rostro en la tierra, el puño lleno de grava y hierba. Allí está Jesús en el momento más honesto de su vida. Sabe que no hay otra forma de cumplir con su misión.

Muchas veces Jesús tuvo la valentía de estar solo, pero en este momento, deseaba que alguien pudiera estar allí con él. Y lo que es peor, también sabía que, en un par de horas, el que dijo durante la cena: «¡Me moriré contigo!» negará que siquiera lo conoce. . . tres veces. Estos eran sus mejores amigos.

Sí, es verdad. El que se enfrentó con coraje al sistema más fuerte y corrupto de la época, estaba sintiendo miedo. Aquel cuya enseñanza atrajo la atención de miles, ahora luchaba con palabras para orar. Quien había capturado la curiosidad y el cariño de la multitud, se sintió traicionado y solo.

Esa noche, la ansiedad y la soledad eran tan reales para él como lo que puedes estar sintiendo ahora mismo. Jesús sabía que para que tuviéramos confianza en su mensaje, él tenía que experimentar estas cosas como nosotros.

¿De qué otra manera podríamos relacionarnos con todo lo que dice si no se hubiera puesto en nuestros zapatos?

Para Jesús, esa noche fue un punto de inflexión.

Citas Bíblicas para estudiar:

Mateo 11:28-29

Amén

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DIRECTORIO MÉDICO – SALUD – BELLEZA – FITNESS – BEBE Y MAMÁ – MENTE SANA

Senos y firmes y saludables ¿Cómo conseguirlos?

Al contrario de lo que muchas piensan, realizar ejercicios localizados en el gimnasio no perjudica la forma de los senos y nos puede ayudar a reafirmarlos. Además, utilizar un sujetador adecuado conseguirá que tengamos unos senos firmes y saludables.

Tener unos senos firmes y saludables requiere una serie de cuidados especiales que deben llevarse a cabo a diario. Solamente así podremos obtener los resultados que buscamos y disfrutar de un busto mucho más bonito. Porque, debido al paso del tiempo, la flacidez puede afectar a esta zona.

No siempre el uso del sujetador va a ser eficaz para combatir la flacidez en esta zona de nuestro cuerpo. A veces, es necesario tomar otra serie de medidas para retrasar esto lo máximo posible y para disfrutar de unos senos firmes y saludables por más tiempo.

Veamos algunos de los consejos para mantener los senos firmes y saludables, y tengamos en cuenta que es necesario perseverar en cada uno de ellos. En el caso de no hacerlo, es posible que no obtengamos los resultados que estamos buscando.

1. Ejercicio físico: te ayuda a tener tus senos firmes y saludables

Aunque muchas mujeres crean que el ejercicio con pesas y máquinas puede hacer que su cuerpo se vea bruto y que sus senos disminuyan de tamaño, lo cierto es que el ejercicio ayuda a tener unos senos firmes y saludables.

Pues, al igual que si ejercitamos los brazos o muslos la piel de esa zona estará mucho más firme, lo mismo sucede con la zona del busto.

No obstante, vamos a ver algunos ejercicios específicos para trabajar la zona y conseguir tener unos senos firmes y saludables.

Ejercicios para conseguir unos senos firmes y saludables

  • Elevación frontal: agarramos una mancuerna en cada mano y las sostenemos con las palmas mirando hacia dentro, a la altura de la cara. Lo que vamos a hacer es estirar los brazos hacia arriba sin separar las mancuernas, estas deben estar pegadas, y volver a la posición inicial.
  • Pullover: este ejercicio puede realizarse en el suelo o sobre un banco. Agarraremos una mancuerna con ambas manos por el extremo y llevaremos los brazos por encima de la cabeza. Después, regresaremos a la posición inicial en la que la mancuerna queda justo encima de nuestro pecho. Los brazos deben estar estirados.
  • Banca: en el suelo o sobre un banco cogeremos una mancuerna con cada mano. Flexionando los codos a cada lado, haremos que nuestros brazos tomen un ángulo de 90 grados. Después, vamos a estirar los brazos hacia el frente, haciendo que las mancuernas se toquen. Repetiremos este proceso 10 o 12 veces por serie.
  • Aperturas: en la misma posición que la anterior, vamos a poner las manos con las palmas de las manos mirándose y abriremos los brazos hacia los lados. En esta posición, al principio, no podremos levantar mucho peso, ya que es un ejercicio que trabaja bastante los pectorales. Los brazos deben ir lo más estirados que podamos.

Existen muchos más ejercicios que podemos realizar en máquinas específicas de gimnasio. Sin embargo, los que hemos comentado los podemos hacer en casa. Si no tenemos mancuernas, podemos usar botellas de agua llenas de arena, por ejemplo.

2. Elige el sujetador adecuado

Para mantener los senos firmes y saludables es necesario elegir el sujetador adecuado. Si no lo hacemos puede que el busto no esté bien sujeto y esto, con el tiempo, puede afectar a su firmeza. Por eso, tengamos en cuenta la talla y la copa adecuadas.

Probarnos diferentes tallas y copas nos ayudará a saber cuál es el sujetador mejor para nosotras. Para ello, debemos atender a los siguientes aspectos:

  • La banda del sujetador no debe quedarnos ni muy apretada ni muy floja
  • Los tirantes no deben dejarnos marcas
  • La copa debe cubrir todo el pecho
  • El aro debería llegar hasta, más o menos, la mitad de nuestra axila
  • La copa no debería hacer arrugas ni tener huecos

3. Utiliza cremas reafirmantes

Aunque llevemos a cabo los dos consejos anteriores para tener unos senos firmes y saludables, no nos podemos olvidar de las cremas reafirmantes. Estas cremas aportarán la hidratación adecuada para esta zona tan delicada de nuestro cuerpo.

A pesar de que existen muchas cremas reafirmantes en el mercado, puedes optar por dos opciones: utilizar una crema hidratante o hacer en casa tu propia crema casera. Así podrás conseguir los resultados que estás buscando.

¿Cómo mantienes tú unos senos firmes y saludables? Esperamos que estos consejos te ayuden a cuidar de tu busto y a mantenerlo sano. Porque, aunque no podamos luchar contra el paso del tiempo, sí podemos tomar algunas medidas para atenuar sus efectos.

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BELLEZA – CUIDADOS DEL CABELLO – CUIDADOS DEL CUERPO – CUIDADOS DE LA PIEL

Así te avisa tu cuerpo que la ANSIEDAD ha llegado

Cuando hablamos de enfermedades mentales, es habitual que exista cierta confusión: no es lo mismo pasar una temporada triste, de bajón, o desanimado que padecer una depresión; no es lo mismo tener cambios de humor esporádicos que padecer un trastorno de bipolaridad; no es lo mismo comer un día más de lo conveniente que padecer un trastorno alimenticio.

Lo mismo ocurre con la ansiedad. Sentir nervios y ansiedad de vez en cuando es algo normal. Puede pasarnos antes de un examen, si tenemos un encargo importante en el trabajo o ante problemas personales que nos preocupen especialmente. Eso no es lo mismo que padecer un trastorno de ansiedad.

Las personas afectadas por este problema puede llegar a sentirse incapacitadas para llevar una vida normal debido a los sentimientos de angustia y estrés que les producen situaciones que para otros son completamente normales y manejables. Aunque es una enfermedad que hace sufrir mucho a quienes la padecen, habitualmente con terapia y si es necesario con la ayuda de algunos medicamentos, esas personas pueden conseguir llevar una vida normal y retomar el control de sus emociones.

Qué es la ansiedad y sus distintos tipos

La ansiedad es una enfermedad mental que causa a quien la padece un miedo irracional a situaciones cotidianas que no tienen objetivamente nada de amenazantes. En un trastorno de ansiedad, si no se le pone remedio, esos miedos no desaparecen sino que normalmente aumentan con el tiempo, llegando a afectar a su capacidad para llevar una vida normal.

Existen distintos tipos de ansiedad. Algunas características son comunes a todos ellos mientras que otros son específicos de alguno en concreto.

1. Trastorno de pánico

Ataques de terror que aparecen de pronto y pueden causar sudoración, palpitaciones y dolor en el pecho, haciéndote pensar que estás a punto de sufrir un infarto.

2. Trastorno de ansiedad social

También llamado fobia social, supone una preocupación y nerviosismo exacerbados provocados por situaciones sociales cotidianas, por miedo a ser juzgado por los demás, quedar en ridículo o avergonzado.

3. Fobias específicas

Miedo irracional a cosas concretas, como las alturas, los espacios cerrados, algunos animales…

4. Trastorno de ansiedad generalizada

Sentimientos de terror provocados por motivos inexistentes o poco realistas.

Cómo puedes saber si sufres ansiedad

La diferencia entre la ansiedad, digamos, normal y la patológica no siempre es fácil de distinguir. Si se trata de algo subjetivo, ¿qué se considera normal? Aquí tienes algunos síntomas que pueden ayudarte a determinar si sufres un trastorno de ansiedad y te vendría bien pedir ayuda.

1. Preocupación excesiva

Es el principal síntoma de la ansiedad: un miedo y una preocupación excesivos. ¿Pero qué es excesivo?

En este caso, se considera una preocupación excesiva si tienes pensamientos angustiosos la mayoría de los días de la semana durante más de seis meses. Además, son pensamientos que interfieren de alguna forma con tu día a día habitual y que pueden ocasionar otros problemas, como estrés o fatiga.

La clave está en si esa preocupación te está causando sufrimiento y problemas para llevar una vida normal.

2. Problemas para dormir

Tener problemas para quedarse dormido o para dormirse enseguida es un problema a veces sin importancia, cuando ocurre solo ocasionalmente, por ejemplo antes de un evento importante.

Pero si te pasa a menudo que no puedes dormir porque te sientes nervioso por un problema concreto o por nada en particular, y te pasas la noche dando vueltas en la cama y a la cabeza, puede que sea señal de que padeces ansiedad. También si nada más despertarte ya estás angustiado, con la cabeza a mil por hora y eres incapaz de parar.

3. Miedos irracionales

Si sientes un miedo desproporcionado a una situación cotidiana, como coger el ascensor, o esporádicas, como toparte con una serpiente, quizá padezcas una fobia, que es un tipo de ansiedad. Con desproporcionado nos referimos a un miedo paralizante, que eres incapaz de superar y que no está a la altura del riesgo que supone esa situación, en principio mucho menor.

Muchas fobias no son evidentes, bien porque aparecen de repente donde antes no había ningún miedo o bien porque están relacionadas con situaciones poco habituales que la persona que las padece no se ha encontrado en décadas.

4. Tensión muscular

A menudo los trastornos de ansiedad van acompañados de tics musculares como apretar los puños o las mandíbulas, tan interiorizados que la persona que la padece puede no darse cuenta de que lo está haciendo.

Hacer ejercicio es una buena forma de desahogar esa tensión y mantener los músculos bajo control. Algunas personas con ansiedad necesitan utilizar protectores dentales por las noches, porque una vez dormidos vuelven a apretar las mandíbulas sin darse cuenta.

5. Indigestión frecuente

Aunque la ansiedad es una enfermedad mental, a menudo se manifiesta en síntomas físicos por todo el cuerpo. Uno de los más habituales son los problemas digestivos: malestar, náuseas, gases, estreñimiento o diarrea son algunos síntomas comunes que pueden estar relacionados con la ansiedad.

A menudo ambos problemas se retroalimentan: el malestar digestivo produce ansiedad y cuanta más ansiedad, mayores problemas digestivos.

6. Miedo escénico

A la mayoría nos causa cierto nerviosismo hablar en público. Pero si en tu caso el nerviosismo ocupa tu cabeza varias horas al día durante semanas antes de tu intervención y lo hace de un modo que te hace sufrir y te impide llevar a cabo tu vida normal (no te deja concentrarte, te quita el hambre y el sueño…), quizá padezcas un trastorno de ansiedad social.

El miedo no tiene lugar solamente antes del evento, también después: las personas que lo padecen pueden pasarse días y semanas dándole vueltas a cómo lo hicieron y cómo les juzgaron los demás.

7. Inseguridad

Un trastorno de ansiedad social no se manifiesta solamente cuando el afectado debe hablar en público: a menudo cualquier interacción social, como hablar con una persona desconocida en una fiesta, se convierte en una fuente de ansiedad debido a la inseguridad.

Esta ansiedad puede transformarse en temblores, náuseas, enrojecimiento de la cara o sudores. Esto puede dificultar o impedir el mantener relaciones sociales normales, conocer gente nueva o progresar tanto en la etapa académica como en la laboral.

8. Ataques de pánico

En un ataque de pánico el paciente experimenta un sentimiento repentino de terror acompañado por síntomas físicos como dolor en el pecho, palpitaciones, sudores, visión borrosa…

No todo el mundo que sufre ataques de pánico padece ansiedad, pero si los ataques de pánico se repiten, puede que esa persona padezca un trastorno de pánico. Los afectados a menudo viven en un estado de ansiedad, temiendo el siguiente ataque de pánico y evitando aquellos lugares donde han padecido ataques de pánico anteriormente.

9. Flashbacks angustiosos

Recordar y revivir eventos traumáticos es uno de los síntomas del síndrome del shock postraumático (PSTD), que hasta hace poco se consideraba un tipo más de ansiedad y no una patología en sí misma.

En el caso de las personas que padecen ansiedad, a menudo no son recuerdos de experiencias traumáticas, o al menos no obviamente traumáticas, sino de momentos que resultaron especialmente angustiosos, como haber sido ridiculizados o haber pasado mucho miedo.

10. Perfeccionismo exacerbado

La atención obsesiva por los detalles es uno de los síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo, pero algo similar puede ocurrir a las personas que padecen trastornos de ansiedad: si pasas mucho tiempo preocupado por no cometer errores, o por errores cometidos en el pasado, o por cómo pudiste hacer mejor algo que ya está hecho, quizá sea un problema de ansiedad.

11. Cuestionarte a ti mismo continuamente

La autocrítica y autoexploración son algo muy sano, pero cuando se convierten en un eco impertinente dentro de tu cabeza que se cuestiona continuamente todo lo que haces, puede ser síntoma de un trastorno de ansiedad.

Las personas que lo padecen se preguntan cosas difíciles de responder, como por ejemplo: «¿quiero a mi pareja tanto como mi pareja me quiere a mí?» y sufren con la incertidumbre de no poder darse una respuesta completa.

Causas de la ansiedad

Como ocurre con muchas otras enfermedades mentales, no está claro qué causa la ansiedad, pero parece ser una conjunción de factores que van desde la bioquímica del cerebro hasta cambios en el entorno pasando por factores genéticos. A veces el trastorno de ansiedad se da en varias generaciones de una misma familia.

Consejos para manejar la ansiedad

El tratamiento para la ansiedad incluye acudir a terapia y algunos medicamentos que se prescriben bajo receta y que no deben tomarse sin control médico, como antidepresivos, antipsicóticos y ansiolíticos.

Pero hay algunos cambios en el estilo de vida que pueden ayudar a mantener la ansiedad bajo control.

1. Reduce la cafeína

Intenta reducir tu ingesta diaria de cafeína tomando menos café, té, chocolate, refrescos y bebidas energéticas. La cafeína estimula el sistema nervioso y puede acentuar los síntomas de la ansiedad.

2. Come bien y haz ejercicio

Al ejercitarte, tu cerebro libera sustancias que ayudan a reducir la sensación de estrés y que mejoran tu estado de ánimo general.

3. Duerme y descansa

La ansiedad pasa factura entre otras cosas por agotamiento. Crea una rutina que te ayude a descansar y si tienes problemas para dormir consulta con tu médico.

4. Consulta siempre con tu médico

Antes de empezar a tomar cualquier medicamento o producto de herbolario, consulta siempre con un especialista, porque algunos de ellos pueden tener componentes que empeoren los síntomas de la ansiedad.

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